Herramientas, ejercicios y criterios para sentarse a escribir aunque la hoja parezca imposible.
Publicada en alfilian.org con fines educativos. Reúne ideas, ejercicios y criterios para iniciarse en la escritura literaria. No recomienda talleres, libros específicos ni autores en particular.
Debajo de cualquier técnica viven estos cuatro. Si están sólidos, lo demás se sostiene.
Nadie sigue una historia sin que importe alguien. Antes de trama, conoce a quien va a cruzarla.
Un personaje quiere algo. Si no lo sabes, tu lector tampoco lo sabrá.
Sin algo que impida el deseo no hay historia. El obstáculo puede ser externo o interno.
Al final, algo es distinto. Sin cambio, la historia describe; no transforma.
Cuatro ejemplos de cómo una frase descriptiva se transforma en una escena.
"Era una mujer muy cansada."
Dejó las llaves dos veces en la nevera esa semana. Cuando su hija la llamó, tardó en responder, mirando fijamente un punto sin nombre.
"La casa era triste."
La cortina se había caído hacía meses. Los platos del desayuno seguían en el fregadero, pero ya no eran del desayuno.
"Él estaba nervioso."
Contaba los azulejos del piso en grupos de cuatro. Cada vez que sonaba un paso en el pasillo, dejaba de contar.
"Afuera hacía calor."
El asfalto temblaba a lo lejos. El perro no salía de debajo de la mesa.
Describe a alguien sin decir cómo es, solo por tres cosas concretas que hace o que tiene cerca.
Escribe una conversación en la que las emociones se entiendan solo por lo que dicen y cómo lo dicen. Nada de 'dijo enojadamente'.
La misma escena contada por dos personajes distintos. Cambia el foco de lo que cada uno percibe.
Toma un texto tuyo y elimina la mitad de las palabras. Casi siempre mejora.
Un personaje entra a una habitación desconocida. Describe solo los objetos que encuentra. Que el lector sepa a quién pertenece sin nombrarlo.
Cada voz decide qué puede saberse, y eso configura la historia tanto como la trama.
Habla el protagonista. Intimidad, sesgo, voz reconocible. Limita lo que puede saberse.
Narrador fuera del personaje pero pegado a su experiencia. Permite distancia sin perder interioridad.
El narrador lo sabe todo, se mueve entre personajes. Ganas amplitud, pierdes intimidad.
El narrador se dirige a 'tú'. Técnica menos usada pero poderosa cuando quieres implicar al lector.
Cuando la página en blanco intimida, empieza por una premisa ajena. Genera y escribe dos páginas sin pensar demasiado.
Voz que cuenta la historia. No siempre es el autor.
Perspectiva desde la que se narra. Limita lo que puede saberse y cómo.
Transformación interna de un personaje a lo largo de la historia.
Empezar una historia en mitad de la acción, sin presentación previa.
Lo que se sugiere sin decirlo explícitamente. Suele vivir en los silencios.
Fase posterior a escribir. Dos tareas distintas: primero se genera, después se poda.